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3.5 Suficiencia y seguridad del sistema eléctrico

La legislación distingue los conceptos de suficiencia y seguridad del sistema eléctrico; derivando este último a la implementación de servicios complementarios (SSCC). Estos conceptos son definidos en forma explícita en la legislación vigente [34]:

  • Suficiencia: atributo de un sistema eléctrico cuyas instalaciones son adecuadas para abastecer su demanda.
  • Seguridad de servicio: capacidad de respuesta de un sistema eléctrico, o parte de él, para soportar contingencias y minimizar la pérdida de consumos, a través de respaldos y de servicios complementarios.
  • Servicios complementarios (SSCC): prestaciones que permiten efectuar la coordinación de la operación del sistema. Son servicios complementarios al menos, el control de frecuencia, el control de tensión y el plan de recuperación de servicio, tanto en condiciones normales de operación como ante contingencias. Estos servicios se prestarán por medio de los recursos técnicos requeridos en la operación del sistema eléctrico, tales como la capacidad de generación de potencia activa, capacidad de inyección o absorción de potencia reactiva o potencia conectada de los usuarios, entre otros, y por la infraestructura asociada a la prestación del recurso técnico.

En otras palabras, la suficiencia corresponde a la habilidad del sistema de abastecer la totalidad de la demanda eléctrica y los requerimientos de energía de los consumidores en todo momento, considerando salidas programadas de componentes y salidas no programadas, pero razonablemente esperadas. La seguridad, por otro lado, se entiende como la habilidad del sistema eléctrico de soportar perturbaciones sorpresivas como cortocircuitos eléctricos o pérdida inesperada de componentes del sistema u operaciones de desconexión.

El atributo de suficiencia se asocia a un pago por capacidad, este pago se enfoca en el reconocimiento, en términos de potencia, de la contribución de los diferentes generadores a la demanda de punta del sistema y se valoriza en función de los costos de inversión de la unidad de generación utilizada para los horarios de punta del sistema. En el atributo de seguridad, su remuneración debería ser mediante el reconocimiento de Servicios Complementarios.

Hasta enero de 2016 en el sector eléctrico chileno, los atributos de seguridad y suficiencia se agrupaban bajo el concepto de potencia firme. Esto a pesar de que la LGSE diferencia ambos conceptos y a que el reglamento para definir el reconocimiento del atributo de suficiencia (D.S. 62 de 2006 [35]) está publicado desde 2006. Sin embargo, se debió esperar hasta que se definieran e implementaran los servicios complementarios para lograr separar ambos conceptos en la práctica. Ello ocurrió en enero de 2016, con la publicación de la Norma Técnica de Transferencia de Potencia entre Empresas Generadoras.

Dependiendo del tipo de central de generación y el recurso que utilice, cada central aportará diferentes capacidades de suficiencia al sistema. Por ello, el D.S. 62 de 2006 define los lineamientos para determinar la potencia de suficiencia de cada tipo de central y con ello las transferencias de potencia entre empresas. Esto último se determina a partir de la potencia de suficiencia y los compromisos de demanda de punta existentes. De esta forma, cada propietario de medios de generación debe estar en condiciones de satisfacer sus propios compromisos para la demanda de punta considerando su potencia de suficiencia y la adquirida a otras empresas.

A cada unidad generadora se le asigna una potencia de suficiencia en función de la incertidumbre asociada a la disponibilidad del insumo principal de generación que se utilice, y la indisponibilidad forzada de la unidad y las instalaciones que la interconectan, caracterizadas por la potencia inicial y la potencia de suficiencia preliminar respectivamente. Por ejemplo, la potencia de suficiencia de las centrales hidráulicas dependerá de su capacidad de regulación. Una central con una alta capacidad de regulación puede aportar mayor suficiencia que una central hidráulica sin capacidad de regulación. El esquema general del procedimiento de cálculo de potencia de suficiencia que establece el D.S. N°62 se ilustra en la Figura 16. Las etapas y los conceptos utilizados en el proceso de cálculo de la potencia de suficiencia para cada tipo de central se describen con mayor detalle en el Anexo 3.

La Comisión Nacional de Energía (CNE) es el organismo encargado de definir, previo informe del Coordinador, los servicios complementarios y sus categorías, considerando las necesidades de seguridad y calidad de los sistemas eléctricos y las características tecnológicas de dichos servicios. Son servicios complementarios al menos, el control de frecuencia, el control de tensión y el plan de recuperación de servicio, tanto en condiciones normales de operación como ante contingencias.

Por su parte, el Coordinador deberá elaborar un informe anual señalando los servicios requeridos por el sistema eléctrico, los recursos técnicos necesarios para la prestación de dichos servicios, la infraestructura que se deba instalar para su prestación y su vida útil. Además, el informe debe indicar para cada uno de los servicios requeridos el mecanismo a través del cual se materializará su prestación.

Para ello, la nueva Ley 20.936 de 2016 habilitó al Coordinador a realizar licitaciones, o subastas cuando el requerimiento sea de cortísimo plazo. De manera excepcional y únicamente cuando las condiciones de mercado no sean competitivas o las licitaciones o subastas sean declaradas como desiertas, se podrá instruir la prestación de forma directa. Es decir, en Chile existe un régimen mixto de mercado libre y provisión vía requerimiento o forzada. Posteriormente, en marzo de 2019 se aprobó un nuevo reglamento de servicios complementarios (D.S. N°113 de 2017). Este reglamento establece la forma en cómo se definirán los servicios que requiere el sistema eléctrico nacional y los mecanismos de prestación y/o instalación de los mismos. También, establece cómo se realizarán las subastas, licitaciones y la prestación y /o instalación directa de los servicios requeridos.

La valorización de los servicios complementarios que sean subastados o licitados corresponderá al valor adjudicado en la respectiva licitación o subasta. En relación con los servicios que deban ser prestados o instalados directamente (sin proceso de licitación), serán valorizados mediante un estudio de costos eficientes.